Libros
Moreno-Murcia, J. A. (2026). Fundamentos de diáctica para la formación del profesorado. Octaedro.
Enseñar no es repetir lo aprendido, sino construir significados compartidos. Fundamentos de Didáctica para la formación del profesorado invita a redescubrir el sentido profundo de la enseñanza en una época de cambio, diversidad y transformación educativa. Este libro propone una mirada reflexiva y práctica sobre la didáctica contemporánea, entendida como el arte y la ciencia de guiar el aprendizaje con intención, ética y creatividad. A lo largo de sus capítulos, el lector recorrerá los grandes temas de la educación actual: los fundamentos teóricos y psicopedagógicos, el diseño curricular, los métodos de enseñanza, la intervención en el aula, el uso pedagógico de los recursos digitales y, como cierre del ciclo didáctico, la evaluación y el feedback como procesos de mejora continua. Cada capítulo combina teoría y práctica mediante casos reales de docentes, preguntas de reflexión, ideas clave y la sección “Del concepto a la práctica”, que ofrece guías aplicables en el aula. Así, el libro no solo explica la didáctica: la enseña en acción. Dirigido a docentes y futuros profesores y profesoras de todos los niveles educativos, este manual se convierte en una herramienta esencial para quienes desean enseñar con sentido, comprender la complejidad del aula y transformar la educación desde la reflexión, la evidencia y la esperanza.
No podemos «atrapar» a los estudiantes en el aula, sino que tenemos que atraerlos para que se impliquen. El viejo paradigma conductista fundado en «refuerzos y castigos» para «motivar» a través del control y la manipulación, debe ceder paso un paradigma que ponga en el centro la motivación intrínseca de la persona. Apoyar la “autonomía del estudiante” significa animarlos a ser ellos mismos. Nutrir sus recursos motivacionales internos, proporcionar razonamientos explicativos, utilizar un lenguaje no controlador, dar tiempo para que aprendan a su ritmo, mostrar empatía reconociendo los afectos negativos y dar posibilidades de elección. Cuando el estudiante tiene esta percepción, su motivación es más autónoma y comporta innumerables consecuencias positivas: mayor implicación, percepción de competencia, creatividad, aprendizaje profundo, mayor satisfacción y curiosidad, aumento de rendimiento, bienestar psicológico. Esto, además, favorece la calidad de la enseñanza y previene el absentismo y el abandono escolar. Esta nueva forma de entender la motivación humana está representada por la “teoría de la autodeterminación”, que reivindica el papel relevante del docente en el proceso educativo como generador de climas motivacionales en el aula, así como el papel protagonista del estudiante en su aprendizaje. Esta obra proporciona al docente herramientas prácticas y útiles que le ayuden a aceptar y apoyar la autonomía del estudiante, para que el aula se convierta en un auténtico contexto de confianza y funcionamiento positivo, crecimiento personal, prosperidad y satisfacción.
Compilación que pretende dar respuesta a algunos de los interrogantes planteados en relación a la orientación que los juegos han de poseer dentro de la enseñanza Infantil y Primaria, y ayudar de la misma forma a orientar las tareas educativas bajo estructuras lúdicas, que son esenciales durante las primeras etapas de la educación. Los autores comienzan analizando la realidad del juego y su evolución a lo largo del ciclo vital. A continuación se dedican varios capítulos a estudiar el juego en el currículo de Educación Infantil y Primaria, así como el aprendizaje de valores sociales a través del juego, dedicando especial atención al aprendizaje a través de los juegos cooperativos. El libro concluye con un acercamiento a las relaciones del juego con el aprendizaje deportivo.
En esta obra el autor ha partido de las ideas ya clásicas ofrecidas en su día por conocidos autores como Piaget, Wallon o Vigotsky para, coincidiendo con el planteamiento ecológico de Bronfenbrenner, proponer una pedagogía de la educación infantil fundamentada en el juego, un juego comprensivo facilitador del aprendizaje significativo, en el que el centro de atención y artífice principal es el niño, frente a los tradicionales sistemas educativos basados en paradigmas más pasivos, que giraban en torno al profesor y al seguimiento de sus estereotipadas propuestas.









